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miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿Cualquiera que haga un curso de coaching puede ser coach?



Empezaré el post de la manera más sencilla, es decir, contestando a la pregunta que lo titula: Rotundamente NO.

Trataré, a continuación, de aportar las razones, o más concretamente mis razones, del porqué de esa respuesta:


  1. El trabajo de un/a coach, personal o empresarial, se hace con (e influye directamente en) personas. Este hecho, automáticamente, ya invalida a mucha gente cuya capacidad de comunicación interpersonal, valores, creencias, reacciones y/o formas de actuar no están alineadas con la total escrupulosidad en cuanto a no influir ni poner nada de ellos mismos que pueda condicionar, alterar o modificar interesadamente  a la otra persona. Esto puede llegar a trabajarse, pero haciendo un curso de coaching, sea de un fin de semana o de 800 horas, certificado o sin certificar, con o sin exámenes, NO se sale preparado para ello. Es trabajo personal posterior o anterior. Y no todo el mundo puede llegar a completarlo.
  2. Un/a coach que trabaje con personas en el ámbito empresarial debe tener experiencia en empresa. Y dependiendo con que línea del organigrama trabaje, inclusive directiva. No me imagino a ningún/a coach trabajando temas de productividad personal o de estrategia, ni siquiera de puro cambio o carrera sin poder captar todo la esencia de lo que le cuente su cliente por no estar acostumbrado a los usos, modos, lenguaje y criterios de una empresa. Haciendo un curso de coaching, sea de un fin de semana o de 800 horas, certificado o sin certificar, con o sin exámenes, NO se sale preparado para ello. Se tiene o no se tiene. Por eso, tiemblo pensando en ciertas consultoras que se dedican tradicionalmente a otros negocios y que han irrumpido en el mundo del coaching, buscando cuota de mercado, usando a recién licenciados, en la creencia que la experiencia necesaria viene a ser la misma para auditar cuentas, que hacer coaching a una persona. 
  3. Un/a coach  usa métodos de trabajo e indagación muy cercanos a los métodos usados en psicología o en la función clásica de recursos humanos, pero debe de aportar su propia capacidad deductiva para interpretar resultados. Un/a coach no saca medias aritméticas o calcula percentiles, y acude a tablas estándares para diagnosticar. Interpreta, indaga, inquiere, saca conclusiones, confronta impresiones con el cliente, provoca su reflexión, apoya, motiva, acompaña, todo sobre la marcha, según se produzcan las respuestas, según salen los datos. Todas estas competencias se pueden llegar a trabajar, pero haciendo un curso de coaching, sea de un fin de semana o de 800 horas, certificado o sin certificar, con o sin exámenes, NO se sale preparado para ello.
  4. Finalmente un/a coach debe ser un profesional que huya de aconsejar, que cualquier indicación que pueda dar la supedite al criterio de su cliente, que es quien va a ponerla en práctica o no. Debe tener la habilidad y el temple para conseguir que el cliente descubra por si mismo las respuestas evitando condicionarle con modas, tendencias, tecnología, técnicas, recomendaciones, fórmulas, trucos o mucho menos vendiéndole otras cosas, por muy efectivas que sean. Un consultor, un asesor, NO es un coach (aunque muchos, obviamente interesados en mantener lo contrario digan que es más o menos lo mismo y que ellos lo son). Debe tener el criterio necesario para saber cuando un cliente se está haciendo dependiente de su intervención o cuando el problema o dilema no puede tratarlo como coach y debe hacerlo otro tipo de profesional, renunciando incluso a llevar adelante el proceso. Debe ser altruista y solidario/a y basar su trabajo, por encima de todo, en el espíritu de servicio. Hay cosas de las citadas que pueden aprenderse y otras que se tienen o no, incluso que también pueden trabajarse con mucha dedicación, pero haciendo un curso de coaching, sea de un fin de semana o de 800 horas, certificado o sin certificar, con o sin exámenes, NO se sale preparado para ello.


Veo demasiadas webs, blogs, foros, tuits, muros y anuncios indicando que esta escuela, que esta asociación, que esta certificación es mejor que la de aquí o la de allá porque el curso es más largo, porque hay exámenes, porque la certificación es internacional, porque hay supervisiones y así unas cuantas razones, la mayoría, a mi juicio, sin solidez ni objetividad alguna. Lo que capacita de verdad a un/a coach son sus resultados con sus clientes, su experiencia previa empresarial en el caso citado anteriormente y finalmente su personalidad, sus valores, su trabajo interno consigo mismo/a y nunca, jamás un curso de coaching, sea de un fin de semana o de 800 horas, certificado o sin certificar, con o sin exámenes, internacional o local.

Cuando vayas a contratar a un/a coach para ti, para tu empresa, pregúntale por lo que antes te he indicado, habla con él/ella, fórmate un criterio en base a datos y no solo a lo bonita que es su web, a si está certificado/a o no (recordad que son certificaciones NO oficiales, estrictamente privadas), a si tiene miles de seguidores en facebook , twitter o youtube o  a cómo vende el producto. Un/a coach trata con personas y eso son palabras mayores.

No te digo nada si resulta que ni siquiera se ha formado en coaching y se ha puesto el “título” en la tarjeta….

Créditos fotos : 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Soloprendedores




El concepto que da título al post es una castellanización de la palabra angloamericana (inventada supongo que por el propio creador del concepto, Larry Kellto) Solopreneurs y se refiere a las personas que se lanzan a una actividad profesional en solitario. 

No se refiere Kellto esencialmente a freelances, aunque los incluye también, sino a los que facturan su actividad productiva directamente al cliente receptor del bien o servicio, sin intermediarios.  Aclaro que solo he visto el concepto "castellanizado", googleando y encontrándolo en un artículo del blog Un negocio tuyo. No me quiero apropiar de la paternidad del mismo, solo reflejarlo.

En Estados Unidos la figura descrita es usual. En su blog, thesolopreneurlife.com , Kellto habla de ¡más de veinte millones de personas! en este país que cumplen la condición anteriormente citada. El término es algo menos conocido, aunque Kellto comenta en el blog que está orgulloso porque el hashtag que puso en marcha en Twitter (#solopreneurs) , ya recibe tuits con spam en esa red y, por tanto, él deduce que eso es todo un reconocimiento de la sociedad hacia quienes emprenden en solitario. Lo que parece claro, deduciéndolo de la cantidad de personas, es que  tienen un sensible impacto en la economía estadounidense, tanto en producto interior como en las cifras de desempleo.

Y parece, investigando, que esa es la causa primera del aumento exponencial en los últimos veinte años de esta nueva “figura”. Las sucesivas crisis en Estados Unidos han dejado un reguero de desempleados, muchos de los cuales han optado por la vía de dedicarse a buscarse la hamburguesa en solitario. 

A nadie se le escapan los paralelismos con el caso de España. Desconozco la cifra en este caso de soloprendedores pero debe ser manifiestamente elevada. Recordemos que, con datos en la mano, más del 80% de las empresas en España, bastante antes de la crisis incluso, tienen entre 1 y 3 trabajadores. Es un país de microempresas y, por lo que deduzco por lógica, de soloprendedores. Eso quiere decir que, lógicamente, la actividad económica Española, su producto interior bruto, descansa en gran parte en lo que ellos producen.
 
Aparte de lo que se nos viene a todos a la cabeza en relación con la importancia, tratamiento y consideración que, a partir del hecho comentado en el final del párrafo anterior, han concedido los sucesivos gobiernos del estado central y de los autonómicos ( aquí no se libra nadie, pero esto no será objeto de este artículo, seguramente si lo será en otro post) a los soloprendedores de este país, su principal problema (al igual que en cualquier parte del mundo) es precisamente la soledad. 


Soledad no entendida específicamente como generadora de conflicto mental o emocional (aunque muchas veces esté presente), sino también como la imposibilidad en muchos casos de generar nuevas ideas que reemplacen a las que ya nos sirven, por supuesto contrastar su idoneidad, oportunidad o validez y por encima de todo, cargar al cien por cien con la responsabilidad de las decisiones, que se deben tomar por necesidad,  incluso a sabiendas que no hemos podido considerar todos los puntos de vista posibles y,  por lo tanto, probablemente no cumplan la característica de objetividad que imprime un grupo de trabajo y que las buenas decisiones deben tener.

Bajo mi punto de vista, buscar sinergias con otros, fomentar  el networking, participar del asociacionismo, de eventos sean o no sectoriales, participar en foros o redes de intereses tanto horizontales como verticales y, en suma, cualquier modo de comunicación multidireccional con profesionales en esta misma situación, se hace necesario para evitar muchos de los males que antes hemos indicado (además del puramente emocional de sentirse solo a veces en la tarea). Siempre existirá, no obstante, el instante de la decisión, el momento de la verdad, después de la imprescindible “autoreunión” con cada uno, que se debe afrontar en solitario. 

Cómo hemos indicado en otros posts, el trabajo de Coaching genera espacios nuevos, distintos para la reflexión y el planteamiento de nuevas realidades a partir de las propias experiencias, actitudes y capacidades personales. Es un aprendizaje en el que la persona y no el coach es el protagonista, en el que prima la búsqueda de formulas efectivas que le permitan abordar sus dilemas desde cualquier punto de vista,  desterrar bloqueos y limitaciones y adquirir la capacidad para crear y poner en marcha planes de acción concretos que permitan lograr objetivos precisos. Desde ese punto de vista se hace un compañero de viaje excelente para el/la soloprendedor, puesto que proporciona esa nueva habilidad de “trabajar con uno mismo” en la búsqueda de soluciones e ideas y en su puesta en marcha con el concepto de “excelencia con eficacia”, un concepto que el/la soloprendedor no puede dejar de lado porque constituye su tarjeta de visita profesional. 


 Se trata, en suma, de adquirir nuevas habilidades, nuevas destrezas y herramientas para adaptarse y desarrollar eficazmente un nuevo concepto de trabajo en el que, por cierto, grandes fortunas y nombres han empezado, el de soloprendedor. Y además, si hay conflictos emocionales con la soledad, también se pueden revisar. 

N.del A.: Como ya he explicado en algún otro momento en este blog, la palabra emprendedor no me gusta, no solo porque es un anglicismo  de "entrepreneur". Creo que el vocablo castellano "empresario", define mucho mejor a la persona cuya actividad profesional es poner actividades productivas en marcha. Si buscas la primera definición de “empresa” que aparece en el diccionario de la RAE, encontrarás “Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo.”A eso me refiero. Aunque, y a pesar de ello, en éste artículo, a mi por lo menos,  "soloprendedor", me ha sonado mejor, fonéticamente, que "solopresario" y por eso la he usado.

martes, 18 de diciembre de 2012

Para la reflexión

A finales de este mes de Diciembre, probablemente tendremos unos días, tiempo en suma, para reflexionar. Días a su vez de ajetreos, de ir y venir para volver a encontrarnos con la familia y esas personas que queremos. Aún así, deberíamos ser capaces de podernos dedicar un tiempo para nosotros, quizá para pensar sobre cómo han cambiado las navidades a lo largo de nuestra vida, cómo han cambiado nuestras prioridades, cómo han cambiado nuestros valores. Quizá ha sido un año duro sobre años duros anteriores, marcado por muchos cambios sobre los que conviene parar y pensar.

Este último mes del año podríamos permitirnos el lujo de detenernos. Desconectar, aunque solo fueran unos momentos y tener un espacio de introspección, de intimidad para con uno mismo, de reflexión, de diálogo interior acerca de que han supuesto no para mal, sino todo lo contrario, para bien, estos últimos doce meses. Puede que nos resulte difícil, pero es momento de recordar que hemos hecho correctamente, en qué hemos crecido, qué fortalezas hemos desarrollado en estos momentos difíciles, en qué nos hemos sorprendido a nosotros mismos. Y premiarnos por ello. 

Y desde esa perspectiva, sería tiempo de meditar, asimismo, sobre lo que queremos lograr en este año que comenzará en breve. Y para ello, sería bueno observar qué circunstancias, pensamientos, miedos, pueden detenerte para alcanzar lo que quieres.  

Y si para ello crees que te podemos acompañar, que te resultaría más fácil, contacta con nosotros para encontrar tu mejor camino.
 
Nuestros mejores deseos para cada nuevo día de este año 2013.

 

sábado, 6 de octubre de 2012

Remontar el pasado para construir el futuro




Hace un par de años realizamos varios talleres de Coaching para desempleados con la colaboración de la anterior corporación del Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid. Nos encontramos entonces con muchas personas con un presente muy alejado del que habían podido conseguir tras bastantes años de trabajo, con un alto índice de desánimo y  muchas heridas abiertas.

Lo primero que hicimos en el taller fue trabajar conjuntamente con los grupos para cerrar esas heridas, puesto que de lo contrario es imposible empezar a construir nada en positivo. En Coaching intentamos diseñar el camino que debe recorrerse desde el momento y estado presentes hacia nuestro objetivo final. Por tanto, es de suma importancia dejar atrás el pasado para ponernos a trabajar desde un presente limpio y sin rémoras que puedan afectar el esfuerzo, el necesario esfuerzo, que se ha de realizar para conquistar ese objetivo.

Afortunadamente, la vida siempre da oportunidades y esta fue para la mayoría de las personas que asistieron, sin duda una oportunidad para reflexionar y hacer ese trabajo previo tan necesario (y tan poco hecho) cuando se necesita diseñar un nuevo futuro.

Así es como esas personas generaron una nueva oportunidad. Dejaron que su mente volviera a soñar, libre de trabas, con algo nuevo y así empezar el trabajo para que ese sueño se convirtiera en algo tangible y volver a conseguir su objetivo: volver a un puesto laboral.

Se hace necesario remontar el pasado, dejar atrás esas etapas que nos han causado dolor y volver a tomar impulso. Hay que abandonar el pensamiento desorientado, dejar que no sea más fuerte que nosotros y averiguar hacia dónde nos queremos encaminar. Las heridas del pasado no nos sirven para crecer. Ni siquiera como ejemplo de lo que no debemos repetir. El futuro se construye desde el presente y para construir, el terreno ha de estar limpio, llano y desbrozado.

Es la historia de muchas personas, también fue la nuestra, por eso sabemos que se puede.

¿Hacia dónde quieres ir tú?

lunes, 19 de diciembre de 2011

Vuelve O´Connor. Certificación internacional en Barcelona en Febrero 2012


El próximo 16 de Febrero de 2012 el gran "responsable" moderno de la unión del Coaching y la PNL , Joseph O´Connor, impartirá un curso magistral para obtener un título acreditativo, que devengará en una certificación internacional en Coaching a cargo de ICC.  Simplemente el curso con O´Connor ya justifica la asistencia, pero además la ICC Tienes mas información pulsando en este enlace.

Hace un tiempo, escribimos un artículo acerca de la "biblia" del Coaching con PNL, llamada sencillamente así "Coaching con PNL". Hemos querido rescatarlo con ocasión del evento del que os hacemos partícipes. Que aproveche.

7 reglas para convertir los sueños en objetivos

A estas alturas de la película ya sabemos o, por lo menos intuimos, que una cosa son los sueños y otra los objetivos y que, si bien para establecer los segundos resulta extremadamente conveniente, cuando no casi imprescindible, partir de los primeros, no es menos cierto que el proceso de plasmarlos en realidades concretas asumibles, cuantificables y alcanzables puede hacerse complicado cuando no tenemos muy claro que son unos y que son otros.

Hace poco cayó en nuestras manos un estupendo libro que recomendamos vivamente tanto a los que han iniciado el camino del Coaching como coaches, como a los que piensan que puede servirles un proceso de este tipo o están dudando si hacerlo o no. Está escrito por Joseph O'Connor y Andrea Lages y se titula "Coaching con PNL". Bajo ese título tan poco descriptivo (y añadimos además tan poco "marketiniano"), se esconde una guía de consulta muy sencilla de leer y entender, que aporta mucho mas a la divulgación del sentido y de la aplicación práctica del Coaching entre neófitos que cualquier sesudo tratado firmado por una autoridad en el mundo del Coaching, con la particularidad que, debido a la condición de ambos autores como expertos en PNL, une en sus páginas muchas técnicas y recursos de la Programación neurolingüistica aplicadas con las propias del ejercicio del Coaching, lo que en la práctica lo hace, en nuestra opinión, un excelente recurso para lograr resultados eficaces en procesos no demasiado complejos, esto es, cuyos objetivos no requieren de un reaprendizaje demasiado profundo.

Joseph y Andrea definen el objetivo como un "sueño con patas", en su condición de variable asumible, alcanzable y cuantificable por la cual nos movilizamos en pos de algo, definido previamente como un sueño a nivel solo de imagen estática. Y profundizando mas allá, distinguen entre objetivo final (resultado o estado deseado) y objetivo intermedio (proceso entre el estado presente y el deseado).

En ese proceso, definen 7 reglas aplicadas a ambos estados, de muy fácil visión y enormemente útiles para su aplicación cotidiana. Estas son:

  1. Expresar el objetivo en positivo: Ya hemos dicho en ocasiones que el inconsciente no entiende de negativos . Si mi objetivo es, de manera simplista, "yo no quiero perder dinero", el inconsciente se centrará precisamente en "Perder dinero".
  2. Expresar un objetivo específico: Especificar muy concretamente el resultado final. De nada vale "querer ser más comunicativo"; mejor definirlo como "querer expresar mis ideas y mis planteamientos de manera que la gente me entienda".
  3. Definir que o cual será el indicativo que me indique que he alcanzado el objetivo específico, que feedback he de recibir para saberlo: "Cuando vea, sienta y oiga X , Y o Z sabré que lo he alcanzado".
  4. Organizar los recursos propios para el proceso entre el estado actual y lo deseado:  Es decir, la lista de lo que ya disponemos y, muy importante, lo que no tenemos y necesitamos para llegar.
  5. Ser proactivo durante ese proceso: Eres tú y no otro el que tiene que alcanzar el objetivo. Pregúntateque vas a hacer TU al respecto de alcanzar TU objetivo.
  6. Preguntarse por las consecuencias que traerá el proceso y la consecución de tu objetivo en tu entorno: Recuerda que no solo tu estás implicado y tus decisiones pueden afectar al resto. Mide el beneficio pero no olvides el coste.
  7. Trazar un plan de acción: Con todo lo anterior, traza un plan por escrito que  pueda chequearse, medirse y modificarse si es necesario en el tiempo. No cometas el error de llevar todo en la cabeza.

jueves, 26 de mayo de 2011

4 herramientas para trabajar Coaching contigo mismo

En el trabajo de un proceso de Coaching es necesario realizar un trabajo intenso con uno mismo bajo las directrices del Coach. En el suelen emplearse herramientas que facilitan la labor de análisis interno que se debe realizar y sin las cuales serían mucho mas trabajoso concentrarse en el mismo. 

Algunas de esas herramientas pueden emplearse (y de hecho así se recomienda) para realizar ese mismo trabajo en el tiempo, puesto que su uso genera el automatismo de una revisión permanente, y esta circunstancia induce en el ánimo de la persona una mejor disposición para evitar bloqueos y autosabotajes que, debido a nuestra condición humana, se nos presentan de cuando en vez.

Vamos a reflejar aquí 4 herramientas muy sencillas que pueden emplearse de manera sistemática para que por si mismo la persona pueda realizar la labor mas dificil de todas, la de indagar en si mismo. Lo primero es partir de la base del reconocimiento y la identificación de la existencia de un dilema propio que con las actuales armas que se poseen no nos resulta viable solucionar. A partir de ahí existen varios recursos para que empleemos:

1) Ejercicio de definición del estado deseado a partir del estado problemático (si existe algo que no nos gusta y deseamos cambiar es que existe algo que queremos obtener). Es un cuestionario breve en el que el interesado debe indicar que es específicamente lo que quiere dejar de hacer o evitar y por lo tanto cambiar. A partir de ahí se le pide que defina y reflexione acerca de que es lo opuesto a eso que quiere modificar y se le situa en un hipotético futuro en el cual el objetivo se ha logrado. Esto tiene como objeto hacer reflexionar acerca de cómo imagina ese objetivo sin trabas, para empezar a construir el camino desde ese punto y analizar con mas facilidad lo que hace falta para llegar a esa situación, que si se hiciera desde cero, método que habitualmente, al no tener fijado un objetivo claro y concreto al cual llegar, consume muchos recursos y esfuerzo, llevando a no finalizarlo en la mayoría de ocasiones.

2) Ejercicio de encuadre del objetivo e inicio del plan de acción (o también llamado de obtención de objetivos): Este es un cuestionario sencillo, pero primordial. Permite, una vez definido el objetivo, enmarcarlo o encuadrarlo temporalmente. Es decir, indicar cual es el tiempo para lograrlo. Sólo a partir de aquí podremos construir un verdadero plan de acción, que contemple además objetivos intermedios (si es a medio o largo plazo) y dos cosas muy importantes: Que indicativos, que información necesitamos conocer a lo largo del tiempo en cada objetivo intermedio para saber que estamos haciendo bien las cosas y definir cual va a ser el primer paso a dar y en que momento, es decir, cuando y con qué empezará el proceso, elemento que induce a situar al sujeto en uno de los principios del Coaching, la acción. Por último, también se pide que se reflexione acerca de las ayudas externas a uno mismo con las que se puede contar para alcanzar el objetivo. Con esa información, puede empezarse a construir un primer plan de acción, todavía no pulido, pero bastante indicativo.

3) Análisis de debilidades y puntos de mejora en relación al objetivo. Esta es una herramienta derivada del famoso análisis DAFO que se emplea en Marketing. En este caso solo vamos a considerar nuestras propias fortalezas y debilidades, entendidas como áreas de mejora, siempre en relación al objetivo que hemos definido. Es decir, de que carecemos o tenemos déficit y por tanto que necesitamos específicamente y que cualidades poseemos que nos pueden ayudar en la consecución del objetivo.

4) Ejercicio de la identificación de barreras y de resistencia al cambio. Este cuestionario permite establecer la disposición para el cambio propio y que barreras o problemas podemos encontrar en el camino. El objetivo, como es lógico, es tener presente los principales "saboteadores" que podemos tener en relación a nuestro plan de acción, que son básicamente dos: nuestro grado de compromiso para con nosotros mismos en cambiar y nuestras creencias y juicios limitativos. El tenerlas en un papel, en negro sobre blanco, implica poder conocerlas (habitualmente están pero las tenemos tan integradas que ni las vemos), analizarlas, y si constituyen un problema para nuestros fines, desmontarlas.

Los próximos días 31 de mayo de 2011 en horario de mañana (de 10 a 14h.) y el 10 de junio en horario de tarde (de 16:30 a 20:30h.) impartiremos un taller en Madrid (c/ Castelló , 82 5º Izquierda - Metro Núñez de Balboa), donde trabajaremos con estas y otras herramientas que pueden ser usadas por cualquiera para, por si mismo, vencer dificultades y desbloquear procesos o toma de decisiones. Podeis ver la información en nuestra web o escribirnos un correo a formacion@coachingparatodos.com. Ya no hay excusa para evitar hacerse cargo de nuestra propia vida.



lunes, 11 de abril de 2011

¿Cómo puede ayudar el Coaching al emprendedor?

Hace ya unos cuantos meses tuvimos la ocasión de iniciar un proceso de Coaching con una persona que se encontraba vinculado por entonces a una Empresa. Él estaba terminando un MBA y se encontraba en un momento profesional que, aunque productivo a nivel de actividad y resultados obtenidos, no terminaba de encajar con su proyecto vital y profesional. Digamos, para entendernos, que estaba algo "atrapado" (aunque solo fuera en un cierto grado del término) en un trabajo y una actividad que no colmaba sus aspiraciones y que poco a poco se iba convirtiendo peligrosamente en lastre adosado al devenir de su día a día.

Iniciamos el proceso de Coaching con la expectativa clara por ambas partes de conseguir una mejora en su situación. No sabíamos desde luego, ni él ni nosotros, en que consistiría, pero desde luego teníamos la firme intención de trabajar para intentar averiguarlo y posteriormente alcanzarlo mediante las acciones que fueran pertinentes.

Se sucedieron las sesiones hasta que en una de ellas, de forma bastante evidente para la vista, el explotó. La frase que salió de su boca entonces fué: "¿Sabes que me gustaría a mi de verdad? ¿Que me motiva? ¿Que es lo que realmente quiero? Pues tener mi propia empresa".

Acto seguido, no había transcurrido ni un segundo desde esta declaración, bajó su vista hacia el suelo y dijo "Bueno, pero eso no es nada mas que un sueño".
Supongo que a él le sorprendió mucho oir lo que le dijimos: "¿Y que problema hay?" (lo digo porque se incorporó en la silla como un resorte). Continuamos entonces: "Obviamente tu tienes un sueño, pero necesitas un objetivo. Se dice en Coaching que un objetivo es un  sueño con patas(*). ¿Quieres ponerle patas a tu sueño?"

Ante su asentimiento continuamos: "Bien. ¿Con que cuentas para ello? ¿Qué tienes para materializarlo'".

"Bueno, mi MBA acabará pronto, luego eso cuento con ello, la financiación no es problema, de hecho he preparado un business plan detallado que..."

Hicimos algo que un buen coach no debe hacer, le interrumpímos (también cometemos errores, luego pedí perdón por ello). Pero de alguna manera estábamos esperando esa contestación.

"No te pregunto por eso. Te pregunto con que cuentas de ti. Que es lo que estás tu dispuesto a poner de ti mismo. En que grado estás comprometido con ello". Y continuamos, "¿Conoces que puntos fuertes tienes? ¿Qué tienes que mejorar y que posibilidades de mejora puedes contemplar? ¿En que repercutirá tu decisión en tu entorno más cercano? ... ¿Tienes un plan?, no me refiero a uno de marketing o de negocio, ¿Tienes un plan para ti, para saber que pasos tienes que dar y ejecutar, que posibles caminos tienes que tomar, que pasará si alguno de los mismos falla?"

"No", fué su contestación. "Hago esas cosas contínuamente en mi empresa. Hago proyecciones de venta, planes de desarrollo de negocio, analisis DAFO. Pero nunca he hecho eso para mi".

Comenzamos entonces a trabajar en ello. Hoy, esta persona tiene su propia empresa, que cuenta con un futuro muy prometedor en el mercado latinoamericano de organización de congresos y eventos de management, habiendo realizado algunos de ellos con asistencia de empresas de primer nivel como Microsoft, Carrefour o el Banco de Colombia.

ESTO es Coaching . Así de claro podemos decirlo y estamos orgullosos de ello.
Y tu, emprendedor ¿Qué sueño tienes? ¿Quieres ponerle patas?

(*): La expresión está empleada por Joseph O´Connor en su libro "Coaching con PNL"
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