lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Si no se como lo hice, como elegir volverlo a hacer?


Cuentan que Sir Laurence Olivier, en una de las representaciones del Otello de Shakespeare que magistralmente tejía en el Old Vic Theatre de Londres estuvo especialmente genial, sublime, perfecto, superando sus ya de por si sensacionales interpretaciones. Aquella noche el público se volvió loco.Olivier agradeció la media hora larga de aplausos y se fué del escenario atropellando al resto de actores, a técnicos y a quien encontraba a su paso. Durante minutos eternos se encerró en su camerino ,y poseido por una rabia incontenible lo dejó prácticamente destrozado. Al cabo de un rato la directora de escena se atrevió a llamar a la puerta. Tímidamente confesó al actor que no entendían su comportamiento, máxime cuando aquella noche había estado excelso, a lo que Olivier contestó entre la furia y el llanto :!! Ya lo sé¡¡ !! Lo que no sé es COMO lo hice¡¡.

Habitualmente actuamos en base a información integrada y asimilada a lo largo de mucho tiempo y por lo tanto, de alguna forma, tenemos respuestas automatizadas según sea tal o cual estímulo. A lo largo del tiempo esas variables pueden inconscientemente cambiar como resultado de la experiencia y sobrepasar la mera ejecución para convertirse en una destreza. Ahora bien, no todas las destrezas sirven para toda la vida. De hecho los momentos que vivimos son particularmente cambiantes y además a una velocidad poco asimilable para integrarla en nuestras "automatizaciones".

En palabras de William James , la inteligencia consistía en tener "un objetivo fijo, pero medios variables para lograrlo", es decir, saber el "que"concreto , pero poder disponer de diversos "como" para llegar a el. Sobre esa premisa, todos, absolutamente todos disponemos de inteligencia para conocer la diferencia y crear nuestros propios planes, a pesar de que por automatizar nuestras respuestas, ( aunque ya no produzcan idénticos resultados, pero como algún día nos funcionaron...), momentaneamente no encontremos nuevas vías, nuevos comos, que conduzcan al siempre cambiante y modificado a lo largo del tiempo objetivo de forma mas cómoda y segura. No es que no seamos inteligentes, es simplemente que no conocemos el camino. Ni siquiera sabemos que la respuesta está dentro de nosotros mismos.

La mayoría de modelos de Coaching presuponen que los coachees (quienes reciben Coaching) disponen de todas las respuestas que se necesitan. La función del Coach es ayudarlos a encontrar por ellos mismos esas respuestas, porque si encuentran formas mediante las que avanzar en base a sus propias habilidades, y se convencen que pueden mejorar ellos mismos sus puntos flacos, entonces el ansiado cambio se les hará realmente posible. Los distintos comos se manifestarán y el objetivo que es distinto será de nuevo alcanzable.

Al hilo de la anécdota , me viene a la memoria una figura creciente en el mundo del cine, el Coach para esos profesionales que viven de automatizar sus respuestas, en este caso un papel en cine, televisión o teatro: los actores. Claro que Sir Laurence no tenía uno a mano. Quizá lo hubiera agradecido.

Vosotros tenéis mas suerte. Feliz resto de Lunes.

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