lunes, 31 de enero de 2011

El coaching y la PYME: 3 objeciones y 3 respuestas.

Al hilo de una mesa redonda a la que asistimos la semana pasada que debatía sobre como el Coaching y la formación constituyen una base sólida para el emprendimiento se nos ocurre reflexionar hoy sobre el valor real que tiene el Coaching para la mayor parte del tejido industrial de este país, es decir, pymes y micropymes o autónomos.

Es sabido que hasta la fecha el Coaching ha sido una herramienta empleada en su mayoría por empresas grandes, multinacionales en su gran mayoría, para sus directivos y ejecutivos y que la pyme no ha accedido a la misma, dándose la circunstancia que, para la inmensa mayoría, es prácticamente desconocida hasta el punto de no saber exactamente no ya que aporta o como se usa, sino incluso hasta que es, que es lo que significa.

Lo que sí que es cierto, o al menos eso hemos comprobado nosotros, es que el Coaching funciona mejor, con mucha más efectividad en una pyme o micropyme que en una gran empresa (y allí funciona desde luego muy bien). ¿Por qué? Pues porque va aplicado directamente, en una inmensa mayoría de los casos, sobre el principal motor del negocio, es decir, su dueño/a, o en su caso la persona o personas más cercanas  al mismo/a que realmente "tiran del carro".

A estas alturas, la mitad de los lectores dirán ¿ y si es tan bueno, porqué no se está usando ya?, y la otra mitad podría (normalmente poniendo gesto circunspecto) contestar: " No se usa porque:
a) Es solo para grandes empresas y multinacionales
b) Es caro
c) Estamos en crisis y hay otras cosas más importantes (sobrevivir y otras menudencias, eso dicen...)"

Muy rápidamente contestamos a las tres objeciones:

a) Ya lo hemos dicho: Funciona mejor comparativamente en empresas pequeñas (y lo hemos comprobado).

b) El factor "caro" es relativo cuando se mide comparativamente por el valor del aporte que genera la inversión efectuada  En este caso, más concretamente, por la velocidad del retorno de la misma,  la celeridad con la que se alcanza el famoso ROI. En ese sentido, el dinero invertido en Coaching (digámoslo muy claramente,  hoy con precios muy diferentes de los que se manejan en empresas grandes, porque nadie es tonto y con ciertos precios se está fuera del mercado, o sea, que tampoco es para tanto), es una de las inversiones más seguras:  ¿Quien hay en la pyme y micropyme que debe tomar las decisiones correctas para ahorrar costes, ser competitivo, vender mas? En definitiva, ¿quién toma las decisiones cruciales, las que hacen que la pyme salga adelante o no, las que directamente se convierten en ingresos o en perdidas?

Por tanto, el proceso de Coaching en pyme y micropyme se traduce de una forma directa y rápida en la cuenta de resultados, disminuyendo el tiempo efectivo de aplicación del  mismo y reduciéndose sensiblemente el coste (menos sesiones) con respecto a una empresa grande donde los cambios tardan más en llegar, aunque solo sea por su estructura mucho mas compleja. El ROI en este caso, sin necesidad de cálculos teóricos, se "ve" casi instantáneamente.

c) La crisis. Bueno, es la gran excusa por antonomasia frente al cambio ¿no? Aquí la contestación es simple: Hay gente preparándose para salir de la misma ya mismo. Seguro que antes que el que se queja. Y en todo caso, siempre llevará ventaja, camino andado, entrenamiento hecho. Hay una gran frase de Karen Lamb que dice: "Dentro de un año usted pudiera desear el haber comenzado hoy". Si ponemos crisis como excusa lo seguro es que alguien tomará la delantera, sin duda. Salir de la crisis requiere creatividad, recursos propios, gestionar cambios y ponerse en marcha de forma decidida con una hoja de ruta perfectamente diseñada. Crear consciencia de uno mismo y de su entorno y poner(se) en acción. Eso es (con mayúsculas) el Coaching.

¿Quien puede decir que la pyme y la micropyme no necesitan y no tienen a su alcance el Coaching?

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